Ni uno menos

Tenía este post en la punta de los dedos antes de la II Feria Littlegranada, pero con todo el optimismo, la ilusión y el coraje con el que las empresas expositoras afrontaron el evento, decidí postergarlo (sólo un poquito).

Hoy, estas palabras, más que nunca, están dedicadas a esos pequeños negocios familiares, de esos grandes valientes, que forman la familia Littlegranada.

Pero también está dedicado a ti. Porque tú eres la parte más importante de esta familia singular, la que le da sentido, la que permite que exista y que subsista.

Hoy quiero contarte una historia: es la historia de Manuel y Silvana, de la extinta Republic of Kids, la tienda que tenía una jirafa en la puerta. Pero también es la historia de otras dos empresas de Littlegranada 16 que, en un año, han cerrado sus puertas: la legendaria Momo Slow Place (aunque aquí confluyen otros motivos) y Fashion Kids.

Tienda republic of kids Granada

Y por supuesto es la historia de muuuuchas otras.

Demasiadas.

Manuel y Silvana trabajaban en Madrid, tenían una trayectoria profesional consolidada y curraban para empresas de las “gordas”. Un día, decidieron dar un giro a sus vidas, volver a su Granada natal, formar una familia y montar un negocio bonito.

Buscaron un local en el centro, y encontraron uno muy chulo y bien ubicado a espaldas de la Plaza de Bib-rambla. Le “metieron” xxxxxx eurazos del ala para dejarlo pefectísimo (una pasta gansa, vamos).

Apostaron. Se la jugaron. y lo hicieron porque lo veían muy claro: traían un concepto de negocio que funciona en otras ciudades, que no existía en Granada (con la salvedad de la pionera Esta por mamá y su antigua sala de actividades) y que podía funcionar. Debía funcionar.

taller de hama Material Revolution

Y funcionó.

Así nació Republic of Kids, una tienda de ropa muy chula para niños y niñas, en la que pasaban cosas: talleres de hama de sus colegas de Material Revolution, Exploradores del arte de la megafabulosa súper-Elena Carcedo, yoga en familia, cuentacuentos…

actividades pequeño comercio Granada

Fidelización de clientes con promociones y descuentos periódicos, una comunicación en redes sociales bien planificada y supersimpática….Y un equipo humano de diez.

Manuel y Silvana. Esta gente no hacía clientes, hacía amigos y amigas. For ever and ever.

Me gustó tanto su planteamiento de negocio que, el año pasado, y sin conocerlos de nada, me planté en su tienda y les dije: tenéis que estar en Littlegranada. Porque si. Porque sóis el auténtico espíritu de este proyecto, porque aportáis, porque sumáis.

Y me dijeron “ojos negros tienes”. Y se unieron a la movida Little. Estuvieron en la primera feria, disfrutando, haciendo más amigos y vendiendo muy bien.

Republic Of Kids en Littlegranada

Su negocio marchaba bien. Y ésto es muy importante: dos años y en crecimiento continuo. Republic no ha cerrado porque no le salieran los números.

Ha cerrado porque no le ha quedado más remedio: porque un día, el propietario del local decidió que debía subirles 500€ más al mes de alquiler.

Ya os digo yo que no hay negocio que soporte un alquiler como el que tenía esa tienda, y un aumento de los gastos mensuales de esa envergadura.

Bueno igual si, igual las tiendas que venden productos de ínfima calidad a precios “aparentemente” baratos si que lo aguantan, porque su margen de beneficio es muy alto. Pero las tiendas “normales” no. Y las que venden artículos de calidad menos, porque los márgenes son muy pequeños.

Así que goodby Republic of Kids. Adiós tienda bonita, adiós inversión  no recuperada, adiós comunidad de clientes-amigos. Adiós a un proyecto que funcionaba en un momento vital muy especial: con una hija de tres añitos, han vuelto a ser padres, esta vez ¡de mellizos!.

bebés Republic of Kids

Me consta que Manuel lo intentó hasta el último momento. Y me consta porque todo ésto pasaba mientras se acercaba la II Feria Littlegranada, en la que ellos deseaban participar de nuevo, of course.

Esta historia no va a tener un final triste, porque si algo tiene esta gente es un coco privilegiado, una energía arrolladora y mucha iniciativa. Ellos ya andan barajando nuevos proyectos, así que no dejéis de seguirlos en su facebook.

Por supuesto, en cualquier cosa que emprendan, Littlegranada va a estar ahí con ellos. Dándoles todo nuestro apoyo. Porque somos una familia, y las familias hacen eso.

Pero me fastidia, y mucho, que pasen cosas así. Y es que la historia de Republic of Kids es la historia de lo que está ocurriendo con el comercio en el centro.

Dad un paseo a ver cuántas persianas bajadas véis en Calle San Antón, Puentezuelas, Alhóndiga, Mesones y aledaños; nuestra milla de ¿oro?. Y en un mes, repetid el paseo, veréis cómo han cerrado unos cuantos de los que estaban abiertos y ahora hay otros nuevos. Probando suerte. Intentándolo.

La cosa no pinta bien. Nada nada bien. Porque es prácticamente imposible abrir un negocio y aguantar, luchar, el tiempo mínimo para que se consolide con unos alquileres tan bestiales. No salen las cuentas.

Es materialmente imposible soportar alquileres de 3.000, 4.000 y 5.000 euros/mes. Añádele a eso seguros sociales, luz, agua, impuestos…

No pretendo negar el legítimo derecho al beneficio económico de los propietarios de los locales, pero, sinceramente, no me parecen precios razonables dada la actual situación económica.

Esos precios sólo pueden resistirlos las macrofranquicias. Esas mismas que cuando los beneficios dejan de ser todo lo abultados que deben de ser, cierran y a otra cosa mariposa. O al centro comercial más próximo. Del que también marcharán cuando abra uno más grande, deshaciendo el falso espejismo de la creación de empleo.

Tienda niños Granada

¿Te imaginas el centro de Granada poblado únicamente por las mismas tiendas que hay en tooooodas las ciudades?. ¿Te imaginas esa especie de parque temático para guiris lleno de los mismos negocios de restauración que hay en tooooodas las ciudades?.

No me gusta esa Granada.

Claro que hay muchas cosas que mejorar en el comercio tradicional. Para el pequeño comercio es un “ahora o nunca”: o espabilas y te adaptas a los tiempos, innovando, mejorando la calidad en la atención al cliente, diversificando tu oferta, diferenciándote, invirtiendo…o tienes los días contados.

Hay que ser inteligentes, porque el reto es enorme, y si el pequeño comercio quiere dar la batalla a las grandes superficies comerciales o, sencillamente, tratar de “defenderse”, debe ser excelente.

Pequeño comercio granadino

Pero también hay que pedir más apoyo por parte de la Administración pública, muy especialmente de la administración local. Y no hablo de subvenciones, hablo de programas y proyectos dirigidos a la innovación, a la promoción, al desarrollo e impulso del pequeño comercio.

Hace falta algo más que los concursos de escaparates de las Cruces, Corpus Christi y Semana Santa. Más que una Noche en blanco (en la que no es oro todo lo que reluce). Más que la promoción navideña que te “apoya” con una alfombra roja en la puerta de la tienda…

También hace falta compromiso por parte de los consumidor@s, y por eso me he decidido a contarte esta historia.

Hace falta que sepas que con cada compra en un pequeño comercio estás apoyando a una familia que va a pelear hasta el final para mantener la persiana subida, para mantener todos y cada uno de los puestos de trabajo que ha conseguido generar.

Con cada compra en un pequeño comercio, contribuyes a hacer una Granada más diversa y añades gasolina súper al depósito de un pequeño/a emprendedor.

Por mi parte, he decidido que para el año que viene no quiero “Ni uno menos” en Littlegranada.

¿Cuento contigo?

*Siiiii, le he robado el título a ese pedazo de película de Zhang Yimou (tienes que verla ¿eh?).