Experiencias para disfrutar en familia
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¿Qué es un Nido Montessori Pikler?

Hoy no escribo yo por aquí, será Flor Alonso, acompañante pedagógica en el Nido Montessori Pikler de Madre Yoga quien lo haga, y es que es una auténtica experta en el tema.

Flor es uno de los regalos que me ha traído esta nueva etapa de Little. La conocí en una preciosa iniciativa del Museo Cajagranada Fundación, cuando decidieron reunir a un grupo de personas que tenían (teníamos) algo que decir sobre el diseño de un nuevo espacio destinado a bebés allí (coming soon, very very soon).

Después, junto con su compañera Irene, decidieron que Madre Yoga tenía mucho que ver con Little, y yo estuve segura de que podían aportar cosas maravillosas a este proyecto.

Madre Yoga llega enriqueciendo el proyecto Little desde el principio, y haciendo suya la estrategia de cooperación que nos distingue con una propuesta fantástica para nuestra Feria: disfrutaremos de un espacio Nido Montessori Pikler en la Feria Little, el cual estará gestionado por las 7 personas que están trabajando con esta metodología en Granada.

Los 7 Nidos Montessori se han unido para poner cosas en común, para mostrar su trabajo y darse a conocer. Así, durante los dos días de la Feria Little estáis invitados a disfrutar un ratito de este espacio con vuestros bebés, mientras las acompañantes resuelven todas vuestras dudas sobre este espacio pedagógico.

Mientras tanto, y para ir abriendo boca, cedo la palabra a Flor, que resumen como nadie qué es un Nido Montessori.

Flor Alonso guía Montessori

¿Qué es un Nido?

Habitualmente me hacen esta pregunta y antes de contestarla pasan por mi cabeza tantas cosas que no sé a cual o a cuales darles prioridad para dar una respuesta sencilla y concisa. Sería tan dificil para mí resumir una experiencia tan hermosa en una frase. No obstante, alguna vez he pedido a las madres y padres que asisten a las sesiones si podían explicar brevemente qué es un Nido para alguna familia en su primer día, y las palabras que se han escuchado son Amor, Respeto, Silencio, Tribu, Espacio, Tiempo,…

Nido es el nombre que recibe el espacio pedagógico destinado a bebés hasta los 18 meses según la pedagogía Montessori, que es una de las bases que sustentan el Nido junto con el enfoque Pikler-Loczy, de ahí que lo llamemos Nido Montessori Pikler.

En 2015 comencé a acompañar el primer Nido con la idea de darle un espacio de juego enriquecedor a mi hija fuera de mi mini salón. Y así es como nació, dentro del centro Montessori Galápagos el primer Nido. La propuesta consistía (y sigue siendo así) en una actividad semanal a la que los bebés acuden acompañados de sus madres o padres para vivir una experiencia pedagógica significativa sin renunciar a lo que en su momento de vida es lo más preciado para ellos, su familia.

Un Nido para un bebé, por tanto, es un lugar para moverse, jugar, explorar, reír, llorar, hacer ruido, tocar, chupar,… aprender desde el respeto de los adultos que acompañamos.

guarderia Montessori Granada

Un Nido para una madre (o un padre), es un lugar donde criar en confianza, sin miedo al juicio, sin reproches, donde reflexionamos sobre desarrollo natural, donde nos reimos de nuestras meteduras de pata cotidianas, donde lloramos de impotencia cuando “el resto del mundo” no entiende que no nos queramos separar de nuestros bebés más de lo preciso, donde reconocemos los patrones que nos trasmitieron nuestros padres en nuestras crianzas y donde, poco a poco, pasito a pasito, vamos dándonos permiso para soltar todo lo que ya no nos sirve para acercarnos con el mayor respeto que podamos a nuestros bebés.

Desde la pedagogía, el Nido es un espacio creado para el juego y la actividad libre de los bebés donde pueden encontrar materiales adecuados a su etapa de desarrollo, donde se respeta y favorece su desarrollo autónomo, a través de varias pautas:

– Movimiento libre

Cuando hablamos de movimiento libre no nos referimos a una “nueva moda”, estamos hablando de desarrollo motor fisiológico que nos es propio a todas las personas, aunque por desgracia, necesita de unas condiciones adecuadas para darse, y en nuestra sociedad está tan extendida la creencia de que los bebés no pueden desarrollarse motrizmente sin la ayuda de los demás, que en muchos casos es una tarea imposible que un bebé recorra todas las fases hasta dar sus primeros pasos sin que un adulto haya interferido en el proceso.

Esto se traduce en la práctica en que nunca colocamos a los bebés en posturas a las que no puedan llegar por si mismos, ni los invitamos a hacer ningún movimiento, ni desplazamiento, por lo tanto, no los ponemos bocabajo, ni los volteamos, ni los sentamos, ni los invitamos a gatear, ni les damos las manos para andar.

¿Y por qué no hacemos nada de esto si “se ha hecho toda la vida y mira que bien estamos todos”? Pues porque para lo único que sirven estas “ayudas” es para forzar músculos que aún no están preparados para ello, para crear falsas sensaciones de autonomía en el bebé, para crearle mayor dependencia del adulto que la que naturalmente le corresponde.

Como dice Emmi Pikler, pediatra en la que se basa el Movimiento libre: “intentar enseñar a un niño algo que puede aprender por si mismo, no es tan solo inútil, sino también perjudicial”.

– Juego libre

Juego es placer, es iniciativa, es atención, es emoción, es sencillamente la expresión en el mundo a través del disfrute. Es hacer algo porque sí, porque me da la gana,…

escuela Montessori Granada

Esta es una cualidad humana, los humanos tenemos una tendencia natural a la creación, a la manipulación y la expresión. Si no fuera así nuestro mundo no sería tan complejo y rico hoy en día.

Cuando un bebé nace en nuestra sociedad occidental se encuentra con millones de estímulos diarios que invitan a su mente a conocerlo todo, cuanto antes, con el único fin de la adaptación al entorno, adaptación que aportará seguridad y confianza.

Un bebé no necesita “ayudas” para jugar porque lo que nosotros llamamos juego es su forma de conocer el mundo. Lo que sí necesita es que los adultos que lo acompañen entiendan sus procesos vitales y las necesidades que ellos le generan para poder dar respuesta a estos, a esto es a lo que llamaríamos crianza respetuosa, ya que si no conocemos las necesidades del bebé es imposible respetarlas realmente.

Los cuatro factores a tener en cuenta para favorecer un desarrollo integral sano serían:

1) – Espacio de juego adecuado: espacios amplios, seguros, con luz natural donde el bebé pueda concentrase en experimentar de manera autónoma, sin límites continuos, sin interrupciones, sin sobrecarga de estímulos.

2) – Material adecuado: materiales cotidianos y seguros que le ayuden a entender el mundo en el que viven y darle un significado real. Por lo que la mayoría de “juguetes” para bebés son innecesarios para su desarrollo. Utilizaríamos materiales naturales, manipulables, vivenciales, que permitan un juego abierto y constructivo del que el bebé se pueda adueñar con facilidad. Entre ellos destacan los módulos de movimiento libre que adaptados a cada grupo se utilizan para facilitar que desplieguen sus movimientos, subiendo, bajando, rodando, reptando, escalando, metiendo, sacando, … probando su cuerpo en diferentes superficies desarrollando la prudencia necesaria para moverse con autonomía segura.

movimiento libre Nido

3) – Acompañamiento adulto adecuado: en el Nido cuando los bebés llegan con sus madres encuentran una sala preparada para experimentar, es la tarea de la educadora organizar y seleccionar los materiales adecuados para cada grupo con la idea de que los adultos podamos observar el juego libre de los bebés, interviniendo unicamente cuando ellos lo demanden, para mientras tanto dedicarnos un tiempo de calma en el que leer, observar a nuestro bebé, o simplemente estar presente.

Las necesidades del bebé siempre son atendidas, en la medida en la que esto se haga su mente estará más preparada para dedicarse al aprendizaje libre de las tensiones que una necesidad no satisfecha o distraida conlleva.

4) – Atención de calidad

He querido dejar para el final el punto que para mí es más importante en lo que se refiere a la aportación que desde un Nido se hace a la crianza de los bebés.

El aspecto más importante para el desarrollo de un bebé, si tuviera que quedarme con uno, es, sin duda el vínculo afectivo que establece con las personas que lo cuidan, especialmente con su madre. Es muy común que este vínculo se vea afectado por creencias y practicas valoradas en nuestra sociedad que fisiologicamente no tienen ninguna base y que separan a la madre de su instinto a través del miedo a “ser una mala madre”.

Un bebé, necesita no sólo a su madre, sino a una comunidad entera que lo quiera y valore y que se esfuerce porque crezca sano, libre y feliz.

En el Nido cuando comenzamos el “momento de la palabra” y las familias exponen sus dudas sobre las situaciones cotidianas que vivir con un bebé les aporta intentamos tomar conciencia sobre lo que todo bebé necesita, sobre cómo le gustaría que se le cuidara, sobre cómo afrontar los pequeños (y no tan pequeños) conflictos de intereses que cada día se dan en nuestros hogares, sobre cómo estar adaptado a esta sociedad y criar con conciencia,… son tantas las dudas concretas que cada día surgen en este rato para la palabra!

Desde un punto de vista socio político, el Nido es un espacio donde evidenciamos los grandes límites con los que nos encontramos cuando hablamos de intentar respetar el desarrollo sano de nuestros hijos e hijas y donde después de patalear, nos ponemos en acción e inventamos las formas para “hacer posible lo imposible”.

Y por todo esto, un Nido es un espacio desde donde cambiar el mundo desde lo cotidiano…

Flor Alonso Arjona

Acompañante pedagógica en Nido Montessori Pikler en Madre Yoga.
Asesora en crianza natural especializada en pedagogía Montessori para la etapa 0-3 años.

Si deseas recibir información sobre el Nido Montessori Pikler que gestiona Madre Yoga en Granada, puedes escribir al correo madreyoga@gmail.com